Tratamiento para el dolor en la espalda

Tratamiento para el dolor en la espalda

El dolor de espalda generalmente se resuelve con reposo y remedios caseros, pero a veces es necesario un tratamiento médico.

Tratamientos caseros

Los analgésicos de venta libre (OTC), generalmente medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como el ibuprofeno, pueden aliviar el malestar. La aplicación de una compresa caliente o una bolsa de hielo en el área dolorida también puede reducir el dolor.

Descansar de una actividad intensa puede ayudar, pero moverte aliviará la rigidez, reducirá el dolor y evitará que los músculos se debiliten.

Tratamiento médico

Si los tratamientos caseros no alivian el dolor de espalda, un médico puede recomendar el siguiente medicamento, fisioterapia o ambos.

Medicamentos: el dolor de espalda que no responde bien a los analgésicos de venta libre puede requerir un AINE recetado. La codeína o hidrocodona, que son narcóticos, se pueden recetar por períodos cortos. Estos requieren una estrecha vigilancia por parte del médico. En algunos casos, se pueden usar relajantes musculares.

Se pueden recetar antidepresivos, como la amitriptilina, pero se está investigando su efectividad y la evidencia es contradictoria.

Fisioterapia: la aplicación de calor, hielo, ultrasonido y estimulación eléctrica, así como algunas técnicas de liberación de los músculos de la espalda y los tejidos blandos, puede ayudar a aliviar el dolor.

A medida que mejora el dolor, el fisioterapeuta puede introducir algunos ejercicios de flexibilidad y fuerza para la espalda y los músculos abdominales. Las técnicas para mejorar la postura también pueden ayudar.

Se alentará al paciente a practicar las técnicas con regularidad, incluso después de que el dolor haya desaparecido, para prevenir la recurrencia del dolor de espalda.

Inyecciones de cortisona: si otras opciones no son efectivas, se pueden inyectar en el espacio epidural, alrededor de la médula espinal. La cortisona es un fármaco antiinflamatorio. Ayuda a reducir la inflamación alrededor de las raíces nerviosas. Las inyecciones también pueden usarse para adormecer áreas que se cree que causan el dolor.

Botox: Se cree que el Botox (toxina del botulismo), según algunos estudios iniciales, reduce el dolor al paralizar los músculos torcidos en un espasmo. Estas inyecciones son efectivas durante aproximadamente 3 a 4 meses.

Tracción: se utilizan poleas y pesos para estirar la espalda. Esto puede provocar que una hernia de disco vuelva a su posición. También puede aliviar el dolor, pero solo mientras se aplica tracción.

Terapia cognitivo-conductual (TCC): la TCC puede ayudar a controlar el dolor de espalda crónico fomentando nuevas formas de pensar. Puede incluir técnicas de relajación y formas de mantener una actitud positiva. Los estudios han encontrado que los pacientes con TCC tienden a volverse más activos y hacer ejercicio, lo que resulta en un menor riesgo de recurrencia del dolor de espalda.

Terapias complementarias

Las terapias complementarias se pueden utilizar junto con las terapias convencionales o solas.

La quiropráctica, la osteopatía, el shiatsu y la acupuntura pueden ayudar a aliviar el dolor de espalda, además de alentar al paciente a sentirse relajado.

  • Un osteópata se especializa en el tratamiento del esqueleto y los músculos.
  • Un quiropráctico trata problemas de articulaciones, músculos y huesos. El foco principal es la columna vertebral.
  • El Shiatsu, también conocido como terapia de presión con los dedos, es un tipo de masaje en el que se aplica presión a lo largo de las líneas de energía del cuerpo. El terapeuta de shiatsu aplica presión con los dedos, pulgares y codos.
  • La acupuntura se originó en China. Consiste en insertar finas agujas y puntos específicos en el cuerpo. La acupuntura puede ayudar al cuerpo a liberar sus analgésicos naturales, las endorfinas, así como a estimular el tejido nervioso y muscular.
  • El yoga implica poses, movimientos y ejercicios de respiración específicos. Algunos pueden ayudar a fortalecer los músculos de la espalda y mejorar la postura. Se debe tener cuidado de que los ejercicios no empeoren el dolor de espalda.

Los estudios sobre terapias complementarias han dado resultados mixtos. Algunas personas han experimentado un beneficio significativo, mientras que otras no. Es importante, al considerar terapias alternativas, utilizar un terapeuta bien calificado y registrado.

La estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS) es una terapia popular para pacientes con dolor de espalda crónico. La máquina TENS envía pequeños pulsos eléctricos al cuerpo a través de electrodos que se colocan sobre la piel.

Los expertos creen que TENS estimula al cuerpo a producir endorfinas y puede bloquear las señales de dolor que regresan al cerebro. Los estudios sobre TENS han proporcionado resultados mixtos. Algunos no revelaron beneficios, mientras que otros indicaron que podría ser útil para algunas personas.

Una máquina TENS debe usarse bajo la dirección de un médico o profesional de la salud.

No debe ser utilizado por alguien que:

  • Está embarazada
  • Tiene antecedentes de epilepsia
  • Tiene un marcapasos
  • Tiene antecedentes de enfermedad cardíaca

La TENS se considera “segura, no invasiva, económica y amigable para el paciente” y parece reducir el dolor, pero se necesitan más pruebas para confirmar su eficacia para mejorar los niveles de actividad.

Las máquinas TENS y otros métodos de alivio del dolor se pueden comprar en línea.

Cirugía

La cirugía para el dolor de espalda es muy poco común. Si un paciente tiene una hernia de disco, la cirugía puede ser una opción, especialmente si hay dolor persistente y compresión de los nervios que pueden provocar debilidad muscular.

Los ejemplos de procedimientos quirúrgicos incluyen:

  • Fusión: se unen dos vértebras, con un injerto óseo insertado entre ellas. Las vértebras se ferulizan con placas de metal, tornillos o jaulas. Existe un riesgo significativamente mayor de que la artritis se desarrolle posteriormente en las vértebras adyacentes.
  • Disco artificial: se inserta un disco artificial; reemplaza el cojín entre dos vértebras.
  • Discectomía: se puede extraer una porción de un disco si es irritante o presiona contra un nervio.
  • Extracción parcial de una vértebra: se puede extraer una pequeña sección de una vértebra si está pellizcando la médula espinal o los nervios.
  • Inyección de células para regenerar los discos de la columna: Científicos de la Universidad de Duke, Carolina del Norte, desarrollaron nuevos biomateriales que pueden administrar una inyección de refuerzo de células reparadoras en el núcleo pulposo, eliminando eficazmente el dolor causado por la enfermedad degenerativa del disco.

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